Aprende › Familias › Ayudar en casa

Para familias

Cómo ayudar a tu hijo con las matemáticas en casa

Las abejas hacemos el panal celdilla a celdilla, y las mates crecen igual. ¡Unos minutos cada día y, sin darte cuenta, tienes un panal lleno de miel!

No hace falta que se te den bien las matemáticas para ayudar a tu hijo o hija con ellas. Lo que más cuenta en casa no es saberse el método exacto que usan en clase, sino cómo se viven las mates: si son algo que se hace en familia, con calma y a menudo, o algo que acaba en lágrimas en la mesa de la cocina. Esta guía va de eso: de conseguir que en casa las mates sean un buen rato y no una batalla.

Poco y a menudo

Cinco minutos al día valen mucho más que una hora el domingo por la tarde. Los ratos cortos no cansan, y lo que sale una y otra vez es lo que se queda. Y lo mejor es que casi nada de esto tiene por qué parecer «hacer mates»:

En nuestras ideas de mates para el día a día tienes 36, ordenadas por cursos.

Habla de mates y haz buenas preguntas

Los niños aprenden mucho al poner en palabras lo que piensan. En clase se les pide que expliquen cómo lo han pensado, no solo que den el resultado, así que hacer las mismas preguntas en casa ayuda de verdad. Prueba con estas:

Hazlas también cuando la respuesta está bien, no solo cuando está mal. Si «¿cómo lo has hecho?» solo aparece después de un fallo, tu hijo aprende que esa pregunta significa «te has equivocado», y deja de querer explicarse.

Elogia el esfuerzo, no lo «listo» que es

«¡Qué listo eres!» suena cariñoso, pero puede tener el efecto contrario. Un niño al que se elogia por ser listo puede empezar a evitar los retos difíciles, por si resulta que no lo es tanto. Mejor elogia lo que ha hecho:

Y regálale una palabra pequeña y poderosa: todavía. Cuando diga «no sé hacer las restas llevando», contéstale: «Todavía no sabes». Cambia por completo el mensaje: no es que no pueda, es que aún está aprendiendo.

Equivocarse es parte normal de aprender. Los maestros suelen ver los errores como algo útil, porque muestran cómo está pensando el niño. Tú puedes hacer lo mismo: «¡Qué interesante! Cuéntame cómo lo has hecho».

Deja que sea él quien enseñe

Una de las mejores frases que puedes decir es «Ya no me acuerdo de cómo se hacía esto. ¿Me lo enseñas?». Saber explicar un método demuestra mucho más que saber aplicarlo. Si tu hijo es capaz de enseñarte paso a paso una suma llevando, es que la entiende; si se atasca a mitad de la explicación, ya sabes dónde está la dificultad, sin necesidad de ningún examen.

El consejo de Indie

Si tu hijo se atasca, resiste la tentación de coger tú el lápiz. Pregúntale «¿qué sabes ya?» o «¿por dónde podrías empezar?», y espera al menos diez segundos antes de decir nada más. Es en ese silencio cuando de verdad está pensando.

Los deberes, sin peleas

En Primaria, los deberes de mates suelen ser cortos: unas cuentas en el cuaderno, un par de problemas del libro o una ficha. Esta rutina ayuda a que sigan siéndolo:

  1. Busca un buen momento. Ni nada más salir del cole, con hambre, ni justo antes de dormir. Después de la merienda suele funcionar mejor.
  2. Lee el enunciado con él. Muchos «no sé hacerlo» son en realidad «no entiendo qué me piden». En los problemas ayuda escribir por separado los datos, la pregunta, la operación y la solución, como se hace en muchas clases.
  3. Deja que lo intente primero. Siéntate cerca, sin estar encima.
  4. Da una pista, no la respuesta. «¿Y si pruebas con números más pequeños?» o «¿Puedes hacer un dibujo?» son buenas pistas.
  5. Mira cómo ha colocado la cuenta. Si en su clase hacen las cuentas en vertical, muchos fallos vienen de no poner unidades debajo de unidades. En un cuaderno de cuadritos, escribir una cifra en cada cuadro ayuda mucho.
  6. Para a tiempo. Si se está convirtiendo en una pelea, déjalo por hoy. Escribe una nota corta a la tutora o al tutor en la agenda (o por la plataforma del cole), por ejemplo: «A Martín le ha costado mucho el problema 4 y lo hemos dejado a los 15 minutos». Eso le dirá mucho más que un ejercicio resuelto por ti.

No pasa nada si el cuaderno o la ficha vuelven al cole con algún fallo. En el cole usan los deberes para ver qué sabe hacer tu hijo por sí solo.

Cuando no conoces el método

Las mates no se enseñan igual que hace 20 o 30 años, y muchas familias descubren en el cuaderno de sus hijos palabras como «desagrupar», «método ABN» o «regletas». Es normal. En España conviven, sobre todo, tres maneras de hacer una resta como 62 − 38:

Las tres dan 24, pero los pasos son muy distintos, y qué método se usa depende del colegio. Esto es lo que ayuda:

¿Y el método que aprendiste tú? Si da el resultado correcto, no está mal. Pero una segunda manera en mitad de los deberes puede liar a un niño que todavía está asentando la primera, sobre todo si en su cole usan ABN. No le enseñes en casa «la otra forma» sin hablarlo antes con el tutor o la tutora: deja que haga los deberes como en clase, y guarda el «pues yo lo aprendí así» para cuando ya domine su método, como una curiosidad.

Que las mates sean algo agradable

Los niños se fijan en cómo hablan de las mates los adultos. Evita decir «yo era un desastre con las mates» o «yo las odiaba», aunque sea en broma. Tu hijo puede entender «entonces da igual si a mí tampoco se me dan bien». Si a ti las mates te agobian, nuestra guía «Se me dan mal las mates» también tiene ideas para ti.

Otras ideas para que las mates sean un buen rato:

Preguntas rápidas

¿Cuántas mates hay que hacer en casa?

Para la mayoría de los niños de Primaria bastan de cinco a diez minutos al día, aparte de los deberes, y casi todo puede ser charla, juegos y mates del día a día en lugar de fichas.

¿Tengo que corregir todos los fallos?

No. Elige una sola cosa para comentar, a ser posible pidiéndole que te explique cómo lo ha pensado, para que encuentre el error él solo. Corregirlo todo puede hacer que le dé miedo intentarlo.

¿Merece la pena comprar cuadernillos de repaso?

A algunos niños les vienen bien, pero no son imprescindibles. Los juegos cortos y la conversación suelen ayudar más. Si quieres algo para imprimir, nuestras fichas gratis traen las soluciones.

Creo que mi hijo se está quedando atrás en mates. ¿Qué hago?

Habla primero con su tutor o tutora. Te dirá qué le cuesta, qué conviene practicar y, si hace falta, qué refuerzo puede darle el colegio. En nuestras guías por cursos verás lo que se suele trabajar en cada uno.

Practica con Indie

Beequation Kids convierte las operaciones básicas en retos de panales, y la abeja Indie da una pista cuando hace falta. Sin anuncios y sin recogida de datos.

Sigue aprendiendo